Esto es algo diferente a lo que suelo
escribir, pero con mi cumpleaños resonando aún no puedo evitar pensar lo que
quiero para los próximos años. Espero lo disfruten. Sin más preámbulos:
Los días restantes, los que me queden quiero pasarlos
como un perro: Alegrándome de ver a quienes conozco, entusiasmada de conocer
gente nueva; sin rencores, pero sin olvidar quien me ha hecho daño. Poder estar
feliz sin motivo, que respeten mi mal humor, pero que festejen conmigo al
regresar la risa.
Lo que me quede de la vida me gustaría pasarla como un
perro: durmiendo cuando tengo sueño, comiendo cuando tenga hambre y bebiendo
cuando tenga sed; sin horarios queme hagan hacerlo por costumbre. Quiero alegrar
a mis amigos, reconfortar a mis hermanos y disfrutar de esos pequeños momentos
de los que está llena la vida.
Sea larga o breve lo que me quede de vida quiero que sea
tan maravillosa como la de muchos perros: disfrutando del sol en la piel, de la
brisa que revuelve el cabello, del pasto entre los dedos, de sueños profundo
sin preocupaciones por lo pasado ni por lo futuro; que lo que venga lo atenderé
según vaya llegando.
Es mi plan que hasta el último de mis días hayan pasado
como los de los perros:Con gestos de cariño espontáneos, como un abrazo en la
oscuridad, un hombro para recostar la cabeza, una caricia en el cabello,
chocando los cinco en medio de las risas, palabras agradables que celebran el
día a día junto a otros. Con ansias de partir a nuevos horizontes, pero siempre
alegre al regresar a casa

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