viernes, 5 de abril de 2013

Quiero vivir como perro.



Esto es algo diferente a lo que suelo escribir, pero con mi cumpleaños resonando aún no puedo evitar pensar lo que quiero para los próximos años. Espero lo disfruten. Sin más preámbulos:


Los días restantes, los que me queden quiero pasarlos como un perro: Alegrándome de ver a quienes conozco, entusiasmada de conocer gente nueva; sin rencores, pero sin olvidar quien me ha hecho daño. Poder estar feliz sin motivo, que respeten mi mal humor, pero que festejen conmigo al regresar la risa.

Lo que me quede de la vida me gustaría pasarla como un perro: durmiendo cuando tengo sueño, comiendo cuando tenga hambre y bebiendo cuando tenga sed; sin horarios queme hagan hacerlo por costumbre. Quiero alegrar a mis amigos, reconfortar a mis hermanos y disfrutar de esos pequeños momentos de los que está llena la vida.

Sea larga o breve lo que me quede de vida quiero que sea tan maravillosa como la de muchos perros: disfrutando del sol en la piel, de la brisa que revuelve el cabello, del pasto entre los dedos, de sueños profundo sin preocupaciones por lo pasado ni por lo futuro; que lo que venga lo atenderé según vaya llegando.

Es mi plan que hasta el último de mis días hayan pasado como los de los perros:Con gestos de cariño espontáneos, como un abrazo en la oscuridad, un hombro para recostar la cabeza, una caricia en el cabello, chocando los cinco en medio de las risas, palabras agradables que celebran el día a día junto a otros. Con ansias de partir a nuevos horizontes, pero siempre alegre al regresar a casa

Quiero que cuando parta, las personas puedan decir “Ella vivió como un perro” y de inmediato alguien diga: “Sí, tuvo una buena vida”, por que después de todo ¿a quien se extraña más cuando muere que a nuestros perros?



No hay comentarios:

Publicar un comentario