cuentos de miedo, de fantasmas, de monstruos y esas otras cosas que viven en las sombras
domingo, 16 de febrero de 2014
Día 16: Mano.
"Hay que amputar", dijo el medico en medio de la consulta, sin levantar la mirada de la historia clínica que revisada. Pero eso era un recuerdo muy lejano, casi de la semana pasada y aunque la cirugía había sido apenas unas horas atrás, ya sentía que extrañaba su mano. Esa noche, el pianista se soñó a su mano perdida caminando sobre las teclas, acariciando las melodías y viajando por el pentagrama que llevaba seis meses escribiendo, soñaba como se rascaba la oreja y acariciaba cabello en medio de la frustración por no poder completar la pieza. De verdad sentía que le acariciaban el cabello, supuso que una enfermera o algún amigo que se había apiadado de su suerte venia a consolarlo; cual sería su sorpresa al abrir su ojos y encontrarse con la mano fría, gris y deforme que esa la mañana le habían arrancado, quitandole el cabello que le había caído a la frente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario