martes, 6 de mayo de 2014

Día 95: Luschka

En anatomía, Lucska es uno de las cisternas que permite el recambio de liquido cefaloraquideo, pero para efectos de este texto será un nombre; aún así, allí les dejo el dato curioso.

El pasillo era largo y húmedo, el viejo piso estaba levantado y las baldosas se sobreponian unas a otras dejando ver el oscuro sótano debajo, la noche rondaba afuera del edificio y un filo de luna rasgaba algunas nubes que pasaban desprevenidas, empujadas a la fuerza por un viento lento y constante; las hojas de los arboles vibraban en un extraño tono, dándole a la vieja morgue un tono oscuro y aterrador, pero Luschka no temía a nada

La iban a demoler y Luschka era el encargado de vigilar que nadie entrara a sabotear el trabajo de los ingenieros; sus pasos resonaban en el amplio deposito de cadáveres, su linterna se había apagado hace mucho: Luschka era un cazador experimentado, un ex militar que asechaba desde los rincones y sabía que si iba a atrapar a alguien, debía ser sigiloso, un par de pasos lo alertaron y en lugar de salir por los intrusos se introdujo entre dos armarios, esperando sorprenderlos y darles su merecido.

Mientras esperaba, algo llamó su atención: uno de los compartimentos para cadáveres estaba semi abierto, una extraña fuerza salida de sus entrañas le hizo abrir la camara del toso: adentro un hombre joven y palido, dormia desnudo con un balazo en medio del pecho, la impresion hizo que Luschka se llevara la mano al pecho; esto era extraño habia visto muertos y heridas mucho mas impresionantes en batalla ¿porque el repentino terror?

Pero de pronto lo entendió, su mano aterrada había palpado un agujero en medio de su propio pecho y pudo leer, en medio de su panico el nombre del occiso: Luschka, con el apellido algo borroso. Los pasos de los extraños se detuvieron justo frente a la puerta llamando de nuevo su atención, la luz de una linterna lo encegueció un segundo.

"Y este es el salon mortuorio" dijo una de las voces, "aqui solo esta Luschka"

"¿Luschka?" pregunto una voz mas joven

"Era un joven militar que murió durante un robo, no importa cuantas veces lo entierren en el cementerio, siempre regresa aquí, supongo que espera que alguien lo recoja y lo lleve a casa" respondió la primera voz

Un minuto de silencio lleno la habitación, sacando todo lo que pudiera existir en ese momento

"Pero no te preocupes, Luschka suele ser muy amable, sólo realiza sus rondas entre el pasillo y su compartimento, pero el resto te toca cuidarlo a ti".

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