La pequeña casa de campo estaba oscura y destilaba un olor a humedad muy fuerte. Isaac fue contratado como un peón que debía cuidar la gran propiedad de un hombre poderoso y adinerado al norte del país; la madre de Isaac había fallecido recientemente y ahora su familia afrontaba graves problemas económicos.
En este trabajo Isaac no sólo había encontrado un salario, también le proporcionaban una casa y tres comidas a cambio de tareas relativamente fáciles: podar el jardín, limpiar una piscina, alimentar a un par de perros y unos cuantos caballos. La simple naturaleza de los trabajos y el contante cambio de los peones de la finca causaban en Isaac una duda ¿porque se iban todos? ¿Sería acaso una trampa: explotados con mas tareas de las descritas y con un salario inferior? ¿Problemas con el dueño de la casa?
Isaac tanteó con la mano la pared en busca del interruptor; esta era húmeda y pegajosa, como si nadie hubiese vivido allí por mucho tiempo. Finalmente lo encontró, y tras un "click" pudo escuchar al bombillo entrando en calor mientras emitía un zumbido y una ola de luz empezaba a aparecer lentamente; Issac pudo ver entre las tiniebla que se disolvían, la figura de varios hombrecillos que se escabullían entre los muebles viejos.
Cuando la luz se encendió del todo, un eco de risitas agudas lleno la habitación.
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