miércoles, 22 de octubre de 2014

Día 261: Conglomerado.




Avanzaban con paso lento, arrastrando los pies mientras los zapatos dejaban un delgado rastro sobre el concreto lleno de ceniza. Era una masa casi uniforme, con una sola idea en mente: llegar al ayuntamiento; de esa manera toda el hambre, el frio y las bajas serían justificadas. Al fin era hora de tomar la ciudad por completo.
En el ayuntamiento, un pequeño grupo se atrincheraba tras las puertas reforzadas con tablas y muebles. Su cuartel era el segundo piso: unas cuantas colchonetas, dos llaves de las que goteaban y una caja llena de latas de atún eran todo lo que tenían. Uno de los hombres que se asomaba impotente por el balcón pudo ver a la gran multitud: eran al menos dos cuadras de personas que se apretujaban unas contra otras en un paso mas o menos uniforme que avanzaban sin pausa hacia el pequeño edificio.
El hombre hizo un gesto y los otros supervivientes se acercaron a ver el gran conglomerado de Zombies que se dirigía hacia ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario